Todos sabemos que Internet ha transformado nuestras vidas. Nuestro ocio, nuestra forma de comunicarnos y nuestro mundo empresarial gira en torno al ciber espacio. La nube no sólo abarca ese limbo digital por el que circula información, sino que tiene su parte física en la tierra, donde es sostenido por cimientos de hormigón y acero.
Soy una persona muy comprometida con la conservación y sostenibilidad de nuestro planeta pues creo que el lugar donde vivimos tiene que ser sano y bien cuidado, por eso aunque soy una gran consumidora de internet y me paso mucho tiempo en las redes sociales, enviando emails, en webinars, etc… He decidido escribir este post para informar a todos mis lectores de una realidad que a veces ni nos paramos a pensar.
Toda la información de los internautas: videos, emails, datos fiscales, fotos, etc… es recogida en multitud de servidores repartidos a los largo de todo el planeta. Una granja de servidores es como un búnker. Se utilizan altas medidas de seguridad. Nuestros datos tienen que estar protegidos y accesibles las 24 horas de los 365 días del año.
Los servidores tienen que tener una buena ubicación. Ningún contratiempo o accidente puede ocasionar la falta de suministro eléctrico. El servicio de Internet se contrata a través de varios proveedores. Nuestra información es copiada a diferentes máquinas que pueden estar en el mismo edificio o en otra granja. Nuestros datos bancarios pueden estar almacenados en Estados Unidos y una copia de los mismos encontrarse en cualquier parte del mundo. Esta medida de seguridad es necesaria pues ante cualquier catástrofe, sabotaje o fallo técnico, la pérdida de nuestros datos podría originar una hecatombe.
Estos almacenes de datos funcionan a pleno rendimiento, lo que provocan un elevado desprendimiento de calor, con lo cual deben ser refrigerados. Por esta razón los servidores están ubicados en sitios cercanos al mar, de climas fríos como los nórdicos.
El crecimiento exponencial de Internet continúa y por lo tanto esas “granjas de servidores” ya consumen el 2% del gasto energético mundial. Estos centros de datos están creciendo a un 12% anual en consumo eléctrico, superando en algunos casos al consumo de ciertos países.
Todos los cibernautas tenemos la idea de que Internet es algo limpio y se relaciona con la ecología. Pero la verdad y la realidad es otra. Los grandes terratenientes como Google, Apple o Facebook nos venden una imagen muy ecológica y sana, pero la verdad es que sus granjas de servidores tienen en aspecto de industrias contaminantes.
Como existen muchas lagunas legales sobre esta industria, los poderosos se extienden por todo el planeta sin que nadie les ponga un dedo acusador. Las asociaciones ecologistas ya han dado la voz de alarma. El 80% de la energía utilizada por los poderosos es proveniente de energías sucias como el carbón. Habrá que esperar que esta situación se regularice, para que la tecnología nos facilite la vida sin tener que destrozarnos el planeta.
Si se usan energías limpias, las granjas de servidores además de contribuir con el medio ambiente, son un verdadero nicho de actividad empresarial. Imagínate la cantidad de empresas que necesitan a su alrededor para que todos nuestros datos no corran ningún peligro.
Espero que te haya gustado mi artículo y te conciencies de lo importante que es ayudar a nuestro planeta azul. Si todos colaboramos con nuestro granito de arena, viviremos en un lugar más sano y por ende serás más feliz !!. Expresa tu opinión, deja tu mensaje.





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José Luís Casado
362 días ago
Vaya, interesante esto que cuentas en tu post. La verdad es que no tenía ni idea de todo ese asunto. Lo cierto es que es raro que el ser humano realice una actividad que no sea lesiva para el planeta en mayor o menor medida.
Sobre esto la verdad es que lo que me sorprende es no haber oido nada de esto a los grupos ecologistas, pero en fín, seguro que a alguien se le ocurrirá una solución para mejorar esto.
Saludos!
maricarmenspain
362 días ago
Todos sabemos que los grandes terratenientes campan a sus anchas por todo el planeta y sobretodo si existen vacios legales al respecto. Cuando estas moles de cemento y hormigón se instalan en una ciudad y crean puesto de trabajo, dada la situación económica del planeta, todos callan. Yo también echo de menos una mayor difusión por parte de las asociaciones ecologístas, aunque sea una dura batalla, porque ir contra los poderosos del planeta es una ardua tarea. Por eso amigo, creo que es nuestra obligación moral dar a conocer estas cosas. Un saludo.